"Entre la bruma del norte y el eco de los cuernos de guerra, el viejo vikingo alza su voz. Estos cantos, forjados en el hielo y la memoria, rescatan el espíritu de los antiguos dioses y la melancolía del guerrero que recuerda su hogar.
Con el nombre de vikingos se conoce a los pueblos de Escandinavia que entre los siglos VIII y XI realizaron incursiones por las islas del atlético y por casi toda Europa. Normalmente se les relaciona con la navegaciones y el saqueo, pero son otras muchas las disciplinas, profesiones y artes que cultivaron, muchas veces desconocidas. Este poemas, es un ejemplo de ello, descendencia de todo un skald. ---- Los dioses de la mitologia escandinava aparecen en el cielo azul a veces salpicado de nubes blancas que se mueven, atravesando la cúpula, como si fueran espectrales apariciones de eternos barcos con su Panza repleta de espíritus de ancestrales vikingos remando sin tregua. Odín el gran Dios, insufla inspiración al viejo guerrero que utilizando el poder mágico, hace mover la tinta abriendo una puerta a los espíritus de antaño, provenientes de remotos tiempos, en los que una civilización desconocida, advenediza del norte del planeta, cambio el curso de la historia. Poesía que fluye como si el dulce y mágico hidromiel actuase como alquimia y produjese este extraño fenómeno, poseyendo el alma e inyectado de un líquido espiritual que es capaz de mover el corazón hacia las metas más nobles.